ARTE EN CERO GRAVEDAD: Kitsou Dubois


Por Santiago Fernández

Kitsou Dubois es una bailarina y pedagoga francesa interesada en explorar, comunicar y ampliar el “espacio de la danza”. Ya sea a través de coreografías en lugares inusuales, experimentando nuevos movimientos o brindando talleres a diversos grupos de personas no habituadas a la disciplina.

Sus investigaciones académicas en la disciplina la vincularon al prestigioso Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS por sus siglas en francés) en la década del 80. Allí, junto a otros bailarines, desarrolló un entrenamiento experimental con ejercicios de estrategias posturales para afrontar situaciones de equilibrio inestable. Luego continuó sus investigaciones en el Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES) examinando aspectos sensoriales y motores de la micro gravedad al observar el movimiento de los astronautas. Al tiempo, experimentó en carne propia los efectos de la gravedad cero al convertirse en la primera artista en participar en un vuelo parabólico en Setiembre de 1991 (repetiría al año siguiente la experiencia en dos ocasiones).

A partir de estas experiencias publicó en Leonardo, la prestigiosa publicación del MIT, una investigación con interesantes observaciones acerca de los problemas de adaptación de los astronautas a contextos de micro-gravedad, en relación a la percepción corporal espacio-temporal que poseen los bailarines. El malestar espacial, señala la autora, no sólo disminuye el placer de liberarse de la fuerza gravitacional sino que perjudica el desempeño en las misiones espaciales. Así, desarrolló un nuevo programa de entrenamiento, complementario a los métodos existentes, basado en técnicas de danza para mejorar la consciencia física de los astronautas poniendo el eje en el cuerpo.

Pero la autora también indagó en la influencia de la ciencia en la danza contemporánea. Destacó fundamentalmente dos hechos:

1.El bombardeo atómico de Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial que dió origen a la era nuclear. En 1957, como reacción a esta tragedia, aparece una nueva forma de baile en Japón, el Butoh (o “danza de lo oscuro”). En esta disciplina, caracterizada por sus lentos movimientos, se representa sufrimiento, dolor, deseo, enfermedad, erotismo, soledad y muerte, desde donde la vida reaparece a través del cuerpo del bailarín.

2. La influencia de la Teoría de la Relatividad en el trabajo del reconocido coreógrafo Merce Cunningham (con quién la autora se formara en los inicios de su carrera). Luego de leer a Einstein, Cunningham confirma su intuición de que no existe en el espacio un punto más importante que otro, esté ocupado por alguien o no. Si como dice Einstein “no hay un punto fijo”, entonces cada punto es fluido e interesante a la vez, según el coreógrafo. Eso lo llevará a ampliar el espacio, a considerarlo como una totalidad donde cada parte tiene el mismo valor. Dubois luego recuerda que a la misma vez que el coreógrafo ampliaba su espacio de danza de diferentes maneras, Yuri Gagarin se convertía en el primer ser humano en visitar el espacio exterior durante 108 minutos el 12 de abril de 1961.

Posteriormente, Dubois continuó desarrollando proyectos para investigar la influencia en el cuerpo de estados de gravedad alterada y ampliar el espacio de danza. Son famosas sus creaciones coreográficas con bailarines dentro del agua, de acróbatas de circo y nuevamente en vuelos parabólicos de gravedad cero.

Se puede ver así la importancia que ha tenido la gravedad en la obra de Dubois. Cree que tanto la ciencia como la danza han estado trabajando para librarse de la misma y dice al respecto: “Artistas y científicos trabajan en los que los bailarines denominamos el “ser”. Pertenecemos a la especie Homo sapiens, regida por la gravedad. Nuestro “ser” está por tanto profundamente conectado con la gravedad. La danza contemporánea emplea técnicas que se adaptan a cierto entorno cultural, tecnológico y político. Trata con un proceso de ajuste que permitirá a los seres humanos, que padecen de una división de su ser interior, encontrar una mayor armonía entre su cuerpo y alma. Simboliza la ligereza, la libertad del movimiento y una activa búsqueda de elevarse, desafiando las leyes de gravedad”.

Kitsou Dubois es pues un referente a la hora de reflexionar en el arte en contextos de gravedad cero. Fue la primera artista en participar de un vuelo parabólico.

Para más información acerca de su trabajo se puede visitar su web personal: http://www.kitsoudubois.com/