Proyecto Whater – Historias que inspiran


by Santiago Fernández

“La humanidad vivió la Edad de Piedra, vivió la Edad de Hielo y en la actualidad, está viviendo la Edad del Plástico. Necesitamos encontrar soluciones” dice Robert Bezeau, un canadiense que vive en Panamá desde hace casi diez años.

Robert la encontró durmiendo: “Desperté de un sueño, estaba en un pueblo donde todo estaba construido a partir de botellas de plástico. Me dije que eso era lo que debía hacer, construir casas usando botellas”. 

Había visitado Panamá en 1991, cuando se ofreció como voluntario para reconstruir el país luego del terrible terremoto que lo azotó entonces. Fue amor a primera vista y fantaseaba con vivir allí hasta que pudo cumplir su sueño al jubilarse en 2009.

Eligió una paradisíaca isla en Bocas del Toro para establecerse. Al poco tiempo de llegar, durante sus caminatas diarias por la playa, se sorprendió con la cantidad de residuos con los que se encontraba. La explosión del turismo, una baja consciencia ambiental y una infraestructura local insuficiente habían desbordado toda capacidad de respuesta. Robert tomó la iniciativa y comenzó, junto a otros voluntarios, a recolectar envases plásticos. Luego de un año y medio de trabajo habían reunido casi un millón de unidades.

Fue por entonces que tuvo su revelador sueño y proyectó la construcción de un Pueblo de Plástico. Su solución era simple: eliminar la botella, usándola. Para eso desarrolló un sistema de construcción basado en jaulas que contienen botellas y se van ensamblando para levantar paredes. Además de las ventajas derivadas del reciclaje, estas construcciones demuestran ser muy frescas ya que el aire de las botellas constituye un buen aislante de las elevadas temperaturas tropicales. También ofrecen una flexibilidad en su estructura que las hace resistentes a los terremotos. 

El proyecto está ubicado a lo largo de unas 35 hectáreas de una colina en plena selva, con algunos lotes con una parcial vista al mar. Se planificó su construcción en tres fases. La primera comenzó en 2015, con la construcción de la primera casa de la comunidad, y se extenderá hasta construir en los treinta y seis lotes previstos. Cuando el proyecto finalice, contará con alrededor de ciento veinte viviendas, así como una pequeña tienda, albergue ecológico, huerto comunitario y pequeños parques para barbacoas y reuniones al aire libre. Se ofrecen tres modelos de hogares a elegir diseñados por Robert y su equipo, con la colaboración de algunos de las firmas de arquitectos más prestigiosas de Panamá. No obstante, también se aceptan casas diseñadas a medida.

En julio de 2016 Robert comenzó la construcción de uno de los íconos del lugar, el castillo. Finalizado en abril de este año, insumió más de cuarenta mil botellas de plástico PET. Se trata de una impresionante construcción de cuatro plantas de catorce metros de altura. Alberga un restaurante y cuatro habitaciones disponibles para pasar la noche. El castillo es una original forma que encontró Robert de difundir sus ideas y financiar diversas actividades. 

“Aquí me ven vestido como un rey. Soy el Rey del Plástico. Si los niños creen en Santa Claus, también pueden creer en el Rey del Plástico. Si el Rey del Plástico les dice que no está bien hacer algo, probablemente lo escuchen, incluso más que a sus madres. Entonces, queremos traer aquí grupos escolares, cada semana, donde me vestiré como el Rey del Plástico, educando y ojalá que inspirando a los niños” declaró Robert para un reportaje de la BBC meses atrás.

 

Se puede mirar un breve documental de su proyecto aquí.

Para más información de Robert y sus ideas, visitar aquí.

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