Realidad virtual y proyectos inmersivos se apoderan del Sónar+D


14/06/18

El Nacional – Maria Macià

Música, luz, imagen… pero el Sónar no acaba aquí, ni mucho menos. Para los que les gusta poner la mirada al horizonte de las nuevas tecnologías aplicadas a la escena musical, el festival abre un año más en la Fira de Montjuïc el Sónar+D. El objetivo: imaginar qué pasará durante los próximos 25 años en el mundo de la música, Internet y la cultura digital.

La consolidada cita de la electrónica internacional cumple este año 25 ediciones. El que podría ser su hermano pequeño, el Sónar+D, abrió las puertas este miércoles por sexta vez. Tener un recorrido más corto no le ha impedido posicionarse como uno de los acontecimientos punteros del sector. Y la mejor prueba del nivel de esta edición es el nivel de sus participantes. Nombres como la NASA, Google, Mozila o MIT Media Lab enseñan sus últimas creaciones en los stands del MarketLab.

La mayoría de los expositores han llevado al Sónar+D demostraciones prácticas de sus proyectos. Se puede experimentar en una cabina un espectáculo audiovisual hecho a medida de la percepción de cada usuario o descubrir cómo crear música con el movimiento del cuerpo sobre una plataforma lumínica inteligente. Por si las ‘demos’ fueran poco, también hay programados numerosos workshops para ponerse manos a la obra. Entre estos, destaca el que te enseña a hacer tu propio nanosaltélite.

El espacio que acogió en su momento los primeros experimentos de mapping o realidad aumentada -hoy en día habituales en muchos shows musicales- no se queda atrás. Este año, la joya de la corona es el Sónar360, el espacio audiovisual inmersivo y con audio 3D formado por una cúpula de 19 metros de diámetro, la mayor de España.

Proyección de “Memoire Concrete” en el Sónar360 / Sónar

La experiencia empieza al adentrarse en la cúpula. Por grupos de un centenar de personas, los espectadores entran y se acomodan en el suelo, mirando hacia arriba. Poco después, empieza una serie de espectáculos de formas, colores y música que te transportan a mundos surrealistas de palmeras y bailarinas flotantes (“Memoire Concrete”) o laberintos geométricos espaciales (“Axioma”), entre muchos otros. Dentro de este espacio, se pueden ver obras audiovisuales de Société des Arts Technologiques de Montréal, de Royal College of Art de Londres y de estudios barceloneses como Onionlab, Eyesberg o Darklight Studio.

Exposición de Google Magenta / ACN

Continuamos la ruta por la instalación que ha nacido del proyecto Zero Gravity Band, música grabada dentro de un avión que permite experimentar la gravedad cero. Sus creadores han transformado los sonidos que salieron en un show en bucle de 7 minutos que juega con luces LED y audio 360 dentro de una cúpula de 11 metros de diámetro.

Otro proyecto que se ha presentado en el Sónar+D en forma de instalación es el Sónar Calling GJ273b. Acerca el público a la transmisión que el festival hizo por radio de 33 piezas de música y sonido de 10 segundos a un exoplaneta potencialmente habitable, la Estrella de Luyten b a 12,4 años luz de la Tierra.

Experiencia de realidad virtual / Sónar

Los expertos creen que la respuesta podría llegar dentro de un cuarto de siglo, cuando el Sónar cumpla 50 años. Así que, de mientras, uno puede descubrir cómo suenan las piezas que se escucharán en el espacio rodeado de paisajes de Tromso (Noruega) donde están las instalaciones que se utilitzaron.

El formato más inmersivo de todos sin embargo, es el que se puede probar en el espacio Realities+D. Desde allí, los visitantes pueden ponerse unas gafas de realidad virtual con auriculares incorporados y vivir alguna de las 17 piezas inmersivas que se presentan. Hay para todos los gustos, desde descubrir cómo se hizo la última película de Wes Anderson, Isle of Dogs, o nadar con tiburones, hasta ver a pocos metros una pelea de dinosaurios por una presa.

Puedes encontrar el artículo aquí